CON QUIEN NO CASARTE

Pat Connor es un cura católico nacido en Australia que actualmente vive en Nueva Jersey, Estados Unidos, y que lleva años dedicado a dar charlas con el título “Con quién no casarte”. De esa experiencia surgió el libro homónimo, que tiene como bajada la frase “todo lo que debes saber para elegir al marido ideal”, y que está traducido y publicado por Ediciones B. 

 

Y si bien el matrimonio ciertamente goza de poca popularidad en estos tiempos, sus consejos son de tanto sentido común que no viene mal reproducir aquí los 8 no de un hombre a la hora de darle el sí. Que no haya torta, vestido de novia, partes, paso por el Registro Civil, no obsta para poner sus consejos en la balanza y evaluar si no estaremos metiendo la pata.

 

No te cases con un hombre que…

1.       Te hace sentir mal contigo misma

2.       No es capaz de decir “te quiero”

3.       Se niega a aceptar la responsabilidad de sus actos

4.       No sabe conservar un puesto de trabajo

5.       No tiene amigos

6.       No sabe pedir perdón

7.       Está atado a las faldas de su mamá o papá

8.       Es cruel contigo física o emocionalmente (y en este último punto no hay excepción que valga)

 

A partir de esta lista, las mujeres que han leído o escuchado al cura han agregado sus propios “no te cases con…”. La lista favorita del padre Connor es la que le mandó una mujer casada y divorciada dos veces después de leerle una entrevista. Dice:

No te cases con un hombre que…

1.       Te grita delante de sus amigos

2.       Es más afectuoso en público que en privado

3.       Se fija en todos tus defectos, pero jamás repara en los suyos

4.       Ha sido demandado por no pagar la mantención de sus hijos

5.       Te corrige en público

6.       Envía tarjetas de cumpleaños a sus ex novias

7.       No trata bien a su perro

8.       Es grosero con los mozos

9.       No le gusta a tu madre

10.   No le gusta a tus hijos

 

A sus NO, el padre suma algo así como los SI del matrimonio, que están en la famosa carta de San Pablo a los Corintios, que suele leerse en los matrimonios religiosos: “El amor es paciente. El amor es amable. El amor no es envidioso ni jactancioso ni arrogante ni grosero. El amor no es egoísta. El amor no es irritable ni resentido. El amor no se deleita en la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca se pasará".



Una salvedad: estas palabras fueron escritas originalmente en griego. Idioma en que el amor tiene cuatro acepciones: una es eros, amor romántico o sexual; otra, philia, amor de amigos; la tercera, storge, el amor sacrificado como el de los padres por los hijos; y ágape, el amor inspirado en una voluntad inquebrantable… Los tres son los que deben confluir a la hora de elegir un buen marido, el puro eros no basta.  

Esta es apenas la introducción de los consejos de Pat Connors, los que ciertamente no hay que echar en saco roto.